Del dicho al hecho en Navidad. Tarjetas, postales, correos electrónicos, amigos secretos, regalos, abrazos y más abrazos abundan en Diciembre cuando se festeja la Navidad. Es obligatorio desear cosas buenas, prosperidad, felicidad, paz, armonía y un montón de amor. Si algunas de estas palabras no se incluyen en los textos y discursos, muy probablemente no tenemos ese espíritu que invade la temporada y corremos el riesgo de ser vistos como el “Grinch” o el aguafiestas que nunca falta. Es curioso como la sociedad se viste de un consumismo exagerado. Nadie quiere quedarse por fuera de la gastadera y del jolgorio, total, en el fondo todo vale cuando necesito demostrar que soy buena gente con la gente. Se me ocurrió una noche, mientras esperaba, ponerme a ver lo que sucedía en el estacionamiento de un centro comercial, y esto fue lo que se dio: ― Los estacionamientos llenos hasta desbordar. Carros tratando de estacionarse dan vueltas una y otra vez buscando un espacio lib...