Friday, December 11, 2009



Viaje a la Lejanía

Después de leer Viaje a la Lejanía he logrado re-establecer varias ideas e imágenes que me reafirman las primitivas características que identifican al humano en su incesante, incansable y necesaria búsqueda de ese algo que lo define como ser. Es la comezón en el codo de la existencia, esa acción inevitable de atender el llamado interior manifestado en lo diario, en lo común. Así, esa energía que atraviesa los cuerpos nos evidencia que hay algo de imagen y algo de semejanza también hay.

Gorka, uno de esos casos en donde con muy poco trato, me atrevo a dar licencia de amigo, dividió sus escritos en dos momentos de clasificación temática, quizá por las honduras emocionales él quiso separarlo, pero sin dudas, ambos temas son uno, tanto en preocupación como en vivencia.

En la sección “El viaje”, trata los asuntos del enamoramiento, el sexo, la exploración y goce de los placeres del cuerpo, como también de las angustias y tormentos, antesala de la locura por la ruptura y separación. En esta parte del libro me recordé caminando los amargores antes insospechados a los que uno puede llegar cuando la amada no está ya con uno. Imposible no reclamar. Injusto sería callar el dolor que cicatriza y madura la comprensión de uno mismo. Y aunque probemos de esa fuente, nada exime que volvamos a sus aguas.

Por medio de su poesía de dolor imaginé, y con permiso del autor, a un Gorka esquinado en las sombras de una habitación, olvidado entre sus barbas y cabellos y el llanto como canción de su sufrimiento. Acaso, y por qué no, dos o tres gritos al viento, escupiendo palabras que salen con precisión y cadencia asombrosa, cuando no hay equívoco de lo que se quiere decir. Luego, de a poco, como animal lamiendo sus heridas acude al poema, decanta y conduce su sentir en versos que sabe que son una forma de venganza, o mejor, de reivindicación consigo mismo. Cito de “Nunca más” […Quise confundir mi llanto con el bravo oleaje de los mares y no volver a ser la sombra de mi alma en tu exilio.]

Más adelante, en la segunda sección llamada “La Lejanía”, Gorka plantea su visión del hombre interior, de la energía superior, de la Luz. Paso tras otro comparte su búsqueda apoyado a veces en preguntas y otras en afirmaciones, con la forma poética que revela su incansable interés.

Como cualquier mortal, recorre lo que a lo largo de la historia han sido incógnitas a despejar. La soledad, el silencio, la muerte, la vida, Lo Superior, la universalidad, la unidad, el tiempo, la realidad. Nuevamente imagino, y disculpen este recurso, al autor ensimismado en cavilaciones profundas, en la lejanía de un bosque, un parque o en medio de una ajetreada ciudad, acercándose a su verdad, a su entendimiento, encontrándose a través del silencio en sus poemas y en esa iluminación revelada en lo insignificante, en las cosas aparentemente triviales, pero que contienen como una caja de asombros las claves a la comprensión que la teoría no había podido dar. De ahí entonces, el verso. La poesía manifestada como vínculo entre eso anterior y la voz que lo anuncia. El impulso que lo lleva a decir con tinta china y geometrismos, con la simetría opuesta del negro y el blanco, que hay mensajes en todas las cosas, más allá de lo pensable y lo contaminado, en la serpiente que se consume a sí misma en un anillo, ícono usado en la paginación del libro y que simboliza y contiene tanto como lo escrito en cada hoja.

Este Viaje a la Lejanía representó en mí las coincidencias de lo que no es coincidental porque cada uno necesita caminar su camino y allí tropezará, beberá, descansará y hará su encuentro. A cada quien le toca hacerlo, es intransferible, a pesar de que en momentos digamos “cósmica dislocación del tiempo, ¿dónde estoy?


jll / dic09

2 comments:

Songo said...

Comparto muchas de las coincidencias y recibo con gozo esta clase de escritos.
"La comezón en el codo del alma".-
Lenguaje preciso, este de tu prosa, de tu pensamiento ataviado de intuición y conocimiento poético.

Madala7 said...

Jairo, nuevamente. Muchas gracias!. Ya el texto ya está dando sus vueltas por el ciberespacio. Saludos.