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Showing posts from May, 2010
Jean-Pierre

El sentido de la vista nos permite captar nuestro entorno por medio de la luz. Así, un objeto en un cuarto oscuro no será visto, aunque allí se encuentre.

La observación se liga al sentido de la vista. Ver y observar no es lo mismo, los diferencia un ingrediente fundamental.

Jean-Pierre Brion es un belga que vive en Panamá y anda observando nuestro país, armado de un equipo que le permite congelar sus observaciones y paradójicamente convertirlas en visiones a través de sus fotografías. Sí, Jean-Pierre camina los lugares urbanos y rurales tomando del entorno la imagen y narrando a través del silencio una historia. Avispado en su andar no pierde oportunidad de llenar de luz su lente y decirle a los continentes sobre todo lo que hay en nuestra tropicalidad, en nuestros indígenas, en nuestros bailes y raspaos colorados con leche condensada, en nuestros perros amarillos de hocico largo, en las calles de guayacanes y costas cercanas.

Asumo que el calor del istmo lo sedujo y lo m…
Rascando el cielo

Un día fui al edificio Century Tower en la Tumba Muerto, frente al ex-gimnasio Kelly's fitness, a una diligencia en el piso 6. Al entrar al vestíbulo me recibió una fila de personas que esperaban para firmar un libro en donde se anotaba el nombre, número de cédula, motivo de la visita, oficina, y hora de entrada y salida. El seguridad comparaba los datos contra un documento de identificación personal que te devolvía inmediatamente. Después de este requisito podía uno pasar al interior del gran edificio de ventanas verdes.

Media hora después, terminada mi tarea, bajaba por las escaleras evitando la demora de los ascensores. Me sorprendí al ver que el espacio era bastante reducido, no ví lámparas de emergencia (de esas que se encienden cuando falla la electricidad) y el acabado de los escalones era irregular, no por ser de cemento, sino por las pegotes y excesos que no quitaron cuando los hicieron. Mientras bajaba pensé en cuánta gente podía contener esta salid…
La carrera de vivir y vivir la carrera

Mi prima Margaret está en los 40 años. Es alta, delgada y en apariencia bastante callada hasta cuando la "picas" y te das cuenta que en realidad es una buena conversadora. Con el tiempo he aprendido que los silencios también son parte de las conversaciones amenas.

Resulta ser que Margaret es corredora, no de carros, ni de aduanas, sino de piernas y zancadas. Un día me encontré con un artículo en el periódico que comentaba sobre una maratón (ultramaratón) de 50 millas, unos 80.4 kilómetros, que se realizó en California, en la que participaron varios panameños, entre ellos Margaret. Su posición de llegada final fue la 428 y su tiempo 13 horas con 22 minutos.

Esa noche, los últimos pensamientos del día merodeaban esas 13 horas y 22 minutos. ¿Cómo hace uno para correr tantas horas seguidas? O sea, desde que había leído la noticia hasta la hora de acostarme todavía no habían transcurrido las trece horas. Visto de otra manera, primero lleg…
CLICK AQUI... Vídeo corto de presentación de David Róbinson
en Confesiones de un poeta en una ciudad que odia.



“Confesiones de un poeta en una ciudad que odia”
Autor: David Róbinson

El libro “Confesiones de un poeta en una ciudad que odia” es ácido. Es un texto sin rodeos, directo, sin metáforas ni complacencias. Trata estrictamente del amor.
Róbinson escribió con los puños una pelea con el plural que terminó en singular, sea yo, tú o él.

¿Quién se confiesa?, ¿quién odia?
Como biólogo, David parte de la célula social, la familia. Joaquín, el protagonista, sufre la ausencia del amor, de ese mismo amor que se usa como excusa para fornicar en pensiones y para sobar la entrepierna de chiquillos. Afortunadamente existe la televisión porque nos mantiene estúpidos y tan necesariamente cambiables como para sobrevivir en un mundo de constante movimiento. No importa la ausencia del amor como esencia, de eso se encargarán los organismos internacionales cuando lean las confesiones de sus socieda…