Saturday, May 15, 2010




Rascando el cielo


Un día fui al edificio Century Tower en la Tumba Muerto, frente al ex-gimnasio Kelly's fitness, a una diligencia en el piso 6. Al entrar al vestíbulo me recibió una fila de personas que esperaban para firmar un libro en donde se anotaba el nombre, número de cédula, motivo de la visita, oficina, y hora de entrada y salida. El seguridad comparaba los datos contra un documento de identificación personal que te devolvía inmediatamente. Después de este requisito podía uno pasar al interior del gran edificio de ventanas verdes.

Media hora después, terminada mi tarea, bajaba por las escaleras evitando la demora de los ascensores. Me sorprendí al ver que el espacio era bastante reducido, no ví lámparas de emergencia (de esas que se encienden cuando falla la electricidad) y el acabado de los escalones era irregular, no por ser de cemento, sino por las pegotes y excesos que no quitaron cuando los hicieron. Mientras bajaba pensé en cuánta gente podía contener esta salida en una emergencia. Hombres y mujeres en estampida, en una chuta estrecha, sin iluminación (tampoco hay acceso a ventanas), asustados, con escalones extraños y suponiendo que alguien, huyendo desde un piso abriera una puerta, tropezaría con el tropel de aterrados ocupantes intentando salir. No quise pensar en que las escaleras se llenaran de humo porque sería compararlo con un hormiguero taponado con fuego, y las personas no son hormigas, las personas piensan y planifican razonadamente las cosas.

Cuando llegué nuevamente al lobby (se oye más chic) de piso brillante y gente encorbatada, me acerqué al seguridad con su libro de visitas, el hombre con un gesto incómodo me preguntó qué quería, le contesté tranquilamente que iba a anotarme en la columna que dice "hora de salida" porque en efecto yo estaba saliendo, al tipo no le gustó y a mí no me importó. Pude ver que esa columna nadie la llenaba, ¿sería que nadie había salido del edificio, o era (es) una puerta "al más allá"?


Conclusión: tenemos edificios hermosos, y entre más altos mejor para las postales, concursos y fotografías turísticas, pero hay otra realidad, la que vivieron muchas personas el 14 de mayo de 2010 en el edificio del Global Bank de calle 50.

Cito sus opiniones: (http://www.prensa.com/) / 15 de mayo.

Incluso, dijeron que la de ayer fue la segunda evacuación de este año –en febrero hubo otra– e indicaron que en pisos como el 14, 20, 28, 30 y 40 ni siquiera sonaron las alarmas.

“Al principio se fue la luz, me asomé al balcón y vi la humareda. Cuando salí al pasillo, vi a la gente que desalojaba. A mí nadie me avisó”, relató Amanda Dier, quien trabaja en el piso 12.

Una visitante, que no quiso dar su nombre, dijo que estaba en el piso 32 y allí tampoco sonó la alarma, y que entre ese piso y el E-10, primero de los estacionamientos, solo vio dos lámparas prendidas. Además, contó que en el piso 30 varios hombres tuvieron que romper la puerta de las escaleras para que la gente saliera, ya que no abría.

Sasha Stanziola, quien labora en el piso 30, aseguró que el edificio no tiene ningún plan de evacuación. “Me di cuenta por una persona de mantenimiento que bajó, y al regresar no la dejaron subir y me avisó por radio”, dijo.
Stanziola detalló que las escaleras de la torre son muy angostas y apenas caben dos personas por escalón. Asimismo, reiteró que las luces de emergencia no funcionaron en casi ningún piso.

3 comments:

Songo said...

Entre la ilusión del cemento y el vidrio, se cuela el asesino colectivo, la llama se apaga lentamente y el verde se opaca...
¿Hacia dónde vamos?

Anonymous said...

Hola Jairo,
Tienes toda la razon y a mi lo que mas me da miedo son las alturas que alcanzan estos edificios y no tienen ni la mas minima regulacion de construccion anti-sismica, el dia que tiemble (y creeme si puede temblar fuerte en PTY) esos edificios van a caer como fichas de domino.
Ayer domingo me di una vuelta a Howard y lo que vi fue algo muy parecido a la pelicula Avatar: 5 bulldozers arrazaron en menos de 1 hora con mas de 20 casas estilo canalero y cerca de 30 arboles grandes y frondosos. Todo esa masacre para construir "50 luxury apartments". Vamos derecho hacia el horror!
Margaret

jairo said...

Así es.
Songo preguntó ¿hacia dónde vamos?

Margaret respondió "vamos derecho hacia el horror"